Un ecologista católico se encarga del cambio climático, Acuerdo de París

June 6, 2017

3 de junio del 2017, Washington D.C./ 4:00 pm (CNA- aciprensa). Los católicos deben saber que los efectos del cambio climático ya se están haciendo sentir en los Estados Unidos, dijo un ecologista católico después de que el presidente Donald Trump sacara a los Estados Unidos de un acuerdo internacional por el clima.

Las comunidades en los Estados Unidos ya se encuentran “lidiando con el cambio climático en estos momentos,” dijo William Patenuade, ecologista católico, empleado de 28 años del Departamento de Gestión Ambiental de Rhode Island y autor en CatholicEcology.net

“Para muchos de nosotros, esto no es teórico. Esta es la realidad.” agregó.

El jueves, el presidente Trump anunció que los Estados Unidos se estarían retirando del acuerdo internacional por el clima de París.

De todos los países que firmaron el Acuerdo para reducir las emisiones de carbono y frenar el aumento de las temperaturas globales promedio, los Estados Unidos fueron considerados un líder mundial y por ende, un signatario clave en el acuerdo. Representantes del Vaticano estuvieron presentes en la conferencia climática de la ONU del 2015  en París, donde se llegó al acuerdo. Los países se comprometieron a realizar diversos esfuerzos para reducir la contaminación y contribuir al Fondo Verde para el Clima, financiado también por el sector privado.

Sin embargo, Trump dijo el jueves que el acuerdo era tóxico para los intereses comerciales y para los trabajadores estadounidenses, en particular los de las industrias de combustibles fósiles. Dijo que el acuerdo no establece “obligaciones significativas para los principales contaminadores del mundo” como China.

Así, los Estados Unidos se retirarían del acuerdo, pero trabajarían para “renegociar” un acuerdo “en términos que sean justos para los Estados Unidos”, dijo.

Cathy McMorris Rodgers, presidenta de la conferencia republicana de la Cámara de Representantes, dijo que el acuerdo se firmó “sin la aprobación del pueblo estadounidense o sus representantes electos a través de un tratado ratificado”.

Sin embargo, para Patenaude, una economía próspera y regulaciones ambientales más fuertes pueden ir de la mano, y los empleos no tienen que sufrir como resultado de un movimiento a nivel nacional para limpiar la energía.

La urgencia del cambio climático debería impulsar a todos los católicos a mirar más de cerca al medio ambiente y las causas humanas del cambio climático, insistió. Su experiencia en Rhode Island le obligó a considerar los efectos del cambio climático en su estado y en las comunidades cercanas.

“No siempre estaba en el tren del cambio climático”, admitió a la ACN, pero en su trabajo ambiental en Rhode Island, con el tiempo comenzó a notar cambios sustanciales en las precipitaciones y las inundaciones “donde nunca lo vimos antes”, que “llevó a algunas inundaciones masivas en 2010.”

Las causas de esto eran claras, dijo. Una vez que la atmósfera se calienta debido a la mayor cantidad de gases de efecto invernadero, “puede contener más humedad”. Esto provoca lluvias e inundaciones más intensas, lo que significa que las infraestructuras de las aguas pluviales y residuales deben ser actualizadas. Patenaude dijo que vio esto en primer plano mientras examinaba 19 instalaciones de aguas residuales en Rhode Island. Las ciudades costeras también tendrán que tener en cuenta la posibilidad de un aumento del nivel del mar y mayores inundaciones costeras en el futuro.

“El cambio climático es un tema que va a perjudicar cada vez más a los ciudadanos estadounidenses, si no ponemos nuestras manos”, dijo.

Sin embargo, hay una “polarización” en la sociedad estadounidense sobre el tema que es preocupante, insistió, y los ecologistas deben aprender a dialogar cuando no están de acuerdo.

El presidente Trump, en su explicación de por qué los Estados Unidos se está retirando del acuerdo climático de París, dijo que los empleos estadounidenses están en juego. Según una estimación citada, en virtud del acuerdo, la producción en la industria del carbón se reduciría en un 86 por ciento en 2040 y en el gas natural en un 31 por ciento, y se perderían 6,5 millones de empleos industriales.

El presidente está hablando a los tantos estadounidenses que están justificadamente preocupados de que sus medios de subsistencia desaparecerán y sus empleos se moverán al extranjero si EE.UU. corta las emisiones de carbono y se aleja de los combustibles fósiles, reconoció Patenaude, agregando que “el movimiento ambiental necesita comenzar a entender cómo hablar con esa gente.”

Los católicos deben entablar un diálogo con los demás sobre el medio ambiente y la economía, “ese diálogo del que habla el Papa Francisco en Laudato Si, de una manera realmente significativa”, insistió.

Por ejemplo, afirmó que un intento exitoso de diálogo fue en la Alianza Católica para el Clima, que acogió un seminario web reciente sobre “transiciones justas” de empleos energéticos antiguos a una nueva economía.

“Lo que necesitamos hacer es que les dejemos saber todas las cosas – todos los impactos que el cambio climático tendrá sobre ellos, pero también, la nueva economía es un futuro brillante para nosotros”, dijo.

“Podemos o bien continuar esa división”, dijo de la división de hoy, “o podemos encontrar nuevas formas, mejores maneras, maneras veraces de ser honestos sobre la urgencia de esta cuestión y la esperanza, la promesa que podemos lograr desde un punto de vista económico y moral, avanzando hacia una economía mejor y más limpia.”

por Matt Hadro

traducido por Melanie Iturralde