Las instituciones religiosas desinvierten de combustibles fósiles y piden una recuperación justa antes del G7 y la COP26

mayo 17, 2021


17 de mayo 2021
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  • Consultas de la Iglesia del Reino Unido: James Buchanan, Operación Noé: [email protected], +44 7801 570 653

Hoy, 36 instituciones religiosas de 11 países anuncian su desinversión de combustibles fósiles. Se trata de instituciones de Brasil, Argentina, India, Filipinas, Uganda, Italia, España, Suiza, Irlanda, Reino Unido y Estados Unidos.

El anuncio de hoy procede de instituciones anglicanas, católicas, metodistas, presbiterianas y bautistas, entre otras. El grupo incluye a la Iglesia de Gales, con más de 700 millones de libras esterlinas (975 millones de dólares) de activos gestionados, que votó a favor de la desinversión de combustibles fósiles en la reunión de su Consejo Administrativo en abril. También incluye a la Diócesis de Bristol y a la Diócesis de Oxford, las primeras diócesis de la Iglesia de Inglaterra que anunciaron su desinversión de combustibles fósiles, así como siete diócesis católicas del Reino Unido e Irlanda y varias órdenes religiosas de todo el mundo.

El anuncio mundial de desinversión, que coincide con la preparación del Reino Unido para acoger la cumbre del G7 en junio y la cumbre del clima de la ONU (COP26) en Glasgow en noviembre, demuestra el liderazgo de las organizaciones religiosas que destacan la necesidad urgente de desinvertir de combustibles fósiles e invertir en alternativas limpias en respuesta a la creciente crisis climática.

Mientras los gobiernos de todo el mundo siguen invirtiendo importantes sumas en medidas de recuperación económica, es vital que estas inversiones apoyen una recuperación justa y ecológica de la crisis de la Covid-19. Sin embargo, tal y como ha declarado la ONU, sólo el 18% del gasto de recuperación de la Covid-19 anunciado por las 50 mayores economías del mundo en 2020 puede considerarse verde. Los gobiernos han dado un apoyo financiero considerable a la industria de los combustibles fósiles en sus programas de recuperación de Covid-19.

El anuncio se produce en vísperas de la Junta General de Accionistas de Royal Dutch Shell, que se celebrará el martes 18 de mayo. Shell se ha visto sometida a una considerable presión como consecuencia de sus planes de aumentar la producción de gas en un 20% en los próximos años. La Iglesia Metodista anunció que a finales de abril de 2021 había desinvertido el resto de sus participaciones en combustibles fósiles, incluidos 21 millones de libras (29 millones de dólares) de acciones de Royal Dutch Shell, citando los «inadecuados» planes climáticos de la empresa.

En febrero, el Tribunal Supremo del Reino Unido autorizó a un grupo de 42.500 agricultores y pescadores nigerianos a demandar a Shell ante los tribunales ingleses tras años de vertidos de petróleo en el Delta del Níger que contaminaron las tierras y las aguas subterráneas. El gobierno del Reino Unido se enfrenta a un recurso judicial por su controvertida decisión de aportar 1.000 millones de dólares a un enorme proyecto de gas natural licuado (GNL) explotado por la petrolera francesa Total en Mozambique.

El reverendo Ernesto Manuel, obispo anglicano de Nampula, en el norte de Mozambique, dijo: «Las inversiones en combustibles fósiles aumentan el cambio climático y el impacto en los más vulnerables, y también desestabilizan a las comunidades. Hemos visto cómo más de 700.000 personas en el norte de Mozambique han sido desplazadas, muchas de ellas huyendo por sus vidas ante el terror de los insurgentes. Decenas de personas han sido decapitadas, incluso niños de tan sólo 12 años. Esta violencia sólo se produce en las zonas donde se realizan las prospecciones de gas. La población local no es consultada y tampoco se beneficia, sólo sufre los impactos del aumento de los precios, la contaminación y la pérdida de tierras. Pedimos a la comunidad internacional que retire su dinero de los combustibles fósiles e invierta en energías renovables, que están descentralizadas, benefician a la población local y no contribuyen al cambio climático».

El anuncio tiene lugar durante la Semana Laudato Si’, una celebración de los avances de la Iglesia Católica Romana en su camino hacia la conversión ecológica tras la encíclica del Papa Francisco sobre el cambio climático y la ecología.

Las comunidades religiosas han estado durante mucho tiempo a la vanguardia del movimiento mundial de desinversión, y han aportado el mayor número de compromisos. Del total mundial de más de 1.300 compromisos de desinversión realizados hasta la fecha, más de 450 son de instituciones religiosas.

La lista completa de las 36 instituciones que están desinvirtiendo de combustibles fósiles y las declaraciones de sus líderes se pueden encontrar aquí.

El Movimiento Católico Mundial por el Clima organiza un seminario web titulado Diálogo Laudato Si’ sobre la energía y los combustibles fósiles el miércoles 19 de mayo a las 15.00 horas (CEST), en el que intervendrán Bill McKibben, el cardenal Jean-Claude Hollerich y el obispo de Limerick Brendan Leahy. Bill McKibben también intervendrá en un seminario web multiconfesional de GreenFaith el miércoles 19 de mayo a las 12.00 (ET) y a las 19.00 (ET).

Declaraciones de los líderes:

La reverenda Dra. Joanna Penberthy, obispa de St Davids en la Iglesia de Gales, dijo: «Todas las regiones del mundo están sintiendo los efectos del cambio climático. En la reunión de nuestro Órgano Rector celebrada en abril, la Iglesia de Gales declaró la emergencia climática, se comprometió a alcanzar las emisiones netas de carbono idealmente a finales de esta década, y tomó la decisión de desinvertir de combustibles fósiles a finales de año. Aunque estas decisiones suponen un gran paso para nosotros, reconocemos que aún queda mucho por hacer, y esperamos que las acciones de las iglesias animen a los gobiernos y a la industria a trabajar por alternativas que ayuden a detener y superar el desastroso calentamiento global que nos afecta a todos».

Bill McKibben, autor, ecologista y cofundador de 350.org, dijo: «Cuando las comunidades religiosas desinvierten de combustibles fósiles, es un poderoso recordatorio de la profundidad práctica y moral de la crisis climática. No hay forma de defender a las personas más vulnerables de la Tierra y de salvaguardar el resto de la Creación si no se está dispuesto a enfrentarse a la industria de los combustibles fósiles».

El reverendo Dr. Brendan Leahy, obispo católico de Limerick, dijo: «Al escuchar el clamor de la humanidad, el clamor de la creación y el clamor de los jóvenes, clamores que el Papa Francisco nos hace llegar con tanta fuerza, quedó claro que nuestra Diócesis no podía continuar con sus inversiones en fondos relacionados con los combustibles fósiles. Son los más pobres y desfavorecidos los que más sufren como consecuencia del clamor de la tierra. Tal vez podamos sentirnos impotentes ante los desafíos, pero si cada uno de nosotros se deja convertir ecológicamente, entonces nuestro mundo cambiará. Esta conversión parte de nuestro corazón pero si es real nos tocará el bolsillo. Y no sólo personalmente. Tenemos que ver cómo, juntos, podemos cambiar las estructuras sociales de nuestro mundo que conducen a esas fracturas y divisiones que hacen que nuestro mundo clame. Juntos, con medidas prácticas, podemos aliviar el clamor de nuestro planeta. Y la desinversión de combustibles fósiles es uno de esos pasos».

El reverendo Dr. Dave Gregory, coordinador de la Red Medioambiental de la Unión Bautista y ex presidente de la Unión Bautista, que es un antiguo meteorólogo de la Oficina Meteorológica y del Centro Meteorológico Europeo, dijo: «Fue inspirador escuchar tantas voces de todas las generaciones y de diferentes partes de la familia de Baptist Together reconociendo la importancia de la decisión de desinvertir de combustibles fósiles, y coincidiendo en que este era el camino que necesitamos para caminar juntos con Jesús frente a la crisis climática y medioambiental que para muchos en nuestro mundo es una emergencia climática inmediata.»

La reverenda Vivienne Faull, obispa de Bristol en la Iglesia de Inglaterra, dijo: «Al tomar en serio nuestra respuesta a la emergencia climática, me complace poder compartir que la Junta Diocesana de Finanzas (DBF) ha hecho este compromiso de desinversión de combustibles fósiles. El cuidado de la creación es un rasgo fundamental de la misión de la Iglesia, y este es un paso importante para alcanzar nuestros objetivos de carbono neto cero».

Tomás Insua, Director Ejecutivo del Movimiento Católico Mundial por el Clima, dijo: «Nuestra casa común no puede soportar más energía fósil sucia, por lo que el anuncio de hoy es una gran noticia. Es alentador ver cómo las instituciones católicas están aplicando las directrices de desinversión de combustibles fósiles del Vaticano, junto con tantas otras instituciones religiosas. Espero que inspire a muchas otras a seguir su ejemplo, respondiendo con decisión al clamor de la tierra y al clamor de los pobres».

James Buchanan, director de la campaña Bright Now de la Operación Noé, dijo: «Mientras el Reino Unido se prepara para acoger el G7 y la COP26 este año, es enormemente alentador ver a tantas Iglesias y grupos religiosos anunciando su desinversión de combustibles fósiles. Instamos a los gobiernos de todo el mundo a que sigan su ejemplo poniendo fin al apoyo a los combustibles fósiles e invirtiendo en las tecnologías limpias del futuro.»

La Rev. Dra. Rachel Mash, Coordinadora de Medio Ambiente de la Iglesia Anglicana del Sur de África (Anglicanos Verdes), dijo: «Las empresas de combustibles fósiles están viendo a África como la próxima frontera para la exploración de gas y petróleo. Se ignoran los derechos sobre la tierra, las escasas reservas de agua se ven amenazadas por la contaminación, se incumplen las leyes de protección del medio ambiente y se provoca desestabilización política. Cuando vemos a nuestras hermanas y hermanos desinvertir de combustibles fósiles, nos da la esperanza de que esta nueva era de explotación pueda detenerse».

El reverendo Henrik Grape, asesor principal sobre el cuidado de la creación, sostenibilidad y justicia climática del Consejo Mundial de Iglesias, dijo: «Tener inversiones en la industria de los combustibles fósiles no es una opción cuando uno, como iglesia, aboga por la justicia climática. En una época de emergencia climática debemos hacer todo lo posible para lograr una transición rápida y justa hacia un futuro sostenible. En esa transformación, desinvertir de los combustibles fósiles es lo mínimo que podemos pedir».

Meryne Warah, cofacilitadora y coordinadora de la Red Internacional de GreenFaith, dijo: «Gente de fe: ¡no escondan su luz bajo el celemín! Desinviertan ahora de la industria de los combustibles fósiles, que está destruyendo nuestro precioso planeta. Desinviertan ahora en solidaridad con las personas de todo el mundo que ya están sufriendo los efectos del clima. Desinviertan ahora, porque su fe lo exige y nuestro amoroso Dios no quiere menos de nosotros».