Instituciones marítimas católicas desinvierten de combustibles fósiles

mayo 6, 2019

Mientras una agencia de Naciones Unidas, encargada de coordinar la sostenibilidad de la industria del transporte marítimo, se prepara para su próximo encuentro, las instituciones católicas asociadas a esa área desinvierten de combustibles fósiles.

Estas incluyen instituciones en Panamá, donde se encuentra el mayor registro de transporte marítimo del mundo, Filipinas, hogar del mayor grupo de marineros del planeta, Grecia, la nación con más embarcaciones en el mundo, y ciudades portuarias de toda Europa.

Catedral de la Ciudad de Panamá

Los anuncios de desinversión se hicieron en una conferencia convocada por el Vaticano, The Common Good on our Common Sea, que abordó la doctrina católica sobre la protección del medio ambiente marino. La conferencia católica coincide con un encuentro especial de la Organización Marítima Internacional, u OMI, que es una agencia de las Naciones Unidas encargada de coordinar la seguridad y la protección del medio ambiente para la industria marítima mundial.

Los católicos están liderando las conversaciones sobre desinversión de combustibles fósiles. Al momento, más de 130 instituciones católicas han renunciado a la energía sucia.

Las Instituciones Católicas que anuncian hoy su desinversión de combustibles fósiles incluyen:

  • La Arquidiócesis de Panamá, hogar del registro de transporte marítimo más grande del mundo, donde la desinversión señala un liderazgo crucial de la Iglesia, la cual representa aproximadamente el 70-80% de la población. Más del 40%  de la carga anual total de las embarcaciones consiste en combustibles fósiles, y a Panamá le corresponde solo una cuarta parte de los barcos «a granel» del mundo–responsables del transporte de carbón. A pesar de que el Canal de Panamá enfrenta un aumento en costos debido al cambio climático, la delegación de Panamá ante la OMI se resistió a la implementación de metas para el transporte marítimo y trató de bloquear las reformas destinadas a traer más transparencia a la organización.
  • Cáritas Filipinas, la rama de la Iglesia Católica que protege el desarrollo en Filipinas, donde la desinversión de combustibles fósiles ayudará a proteger a los millones de filipinos que se encuentran en situación de vulnerabilidad por el aumento del nivel del mar. Los filipinos representan aproximadamente el 25% de los 1,5 millones de marineros que existen en el mundo. Los barcos de alta mar navegan con el más sucio de todos los productos derivados del petróleo, el fuelóleo pesado, que contiene hasta 3,500 veces el contenido de azufre del diesel. Mientras se presta más atención al impacto en la salud de los vapores en los pasajeros de cruceros, se ha mostrado poca preocupación por la salud de los marineros que están expuestos durante períodos mucho más prolongados, especialmente si se les niega la licencia en tierra. Existen tecnologías de bajas y cero emisiones, pero deben ser adoptadas por la industria.
  • Las Diócesis de Nápoles, Civitavecchia-Tarquina y Siracusa, Italia, son puertos importantes para la carga y el transporte, donde la desinversión ayudará a disminuir las cifras de mortalidad local debido a la contaminación del aire. Los cruceros llegan diariamente a Nápoles y Savona. Civitavecchia es la principal entrada de cruceros de turistas a Roma, y vivir cerca de este puerto ha sido asociado con tasas más altas de cáncer pulmonar y enfermedades neurológicas. Siracusa es un puerto importante para los barcos petroleros de la refinería Exxon-Mobil.
  • La Iglesia Católica en Grecia y la Arquidiócesis de Malta, sitios estratégicos de entrada para los migrantes de África, donde la desinversión ayudará a proteger a aquellos que hacen un viaje peligroso en medio de tormentas cada vez más intensas. Grecia es la nación que más embarcaciones tiene en el mundo. El gobierno, y muchas compañías griegas de transporte marítimo ahora respaldan los límites de velocidad en el océano para restringir el consumo de combustibles fósiles.

Más información está disponible en el comunicado de prensa del Movimiento Católico Mundial por el Clima.