Peregrinando en recuerdo a Mons. Alejandro Labaka y Hna. Inés Arango

July 9, 2016
ca26a240-899f-4b69-9676-819497b0e50b

Última foto tomada de Mons. Alejandro y Hna. Inés horas antes de su muerte.

El sábado 9 de julio de 2016, con una Eucaristía en el Santuario de Nuestra Señora de Guápulo, inició una larga peregrinación de 12 días hacia la ciudad amazónica del Coca, en donde se encuentran las tumbas de los Siervos de Dios Alejandro Labaka e Inés Arango, asesinados en la Amazonía ecuatoriana.

Los jóvenes del Movimiento Católico Mundial por el Clima han encontrado en la vida y muerte de este obispo y esta hermana un valioso mensaje sobre el cuidado de la creación de Dios: de los pueblos no contactados y su entorno dado por Dios como un don. Este mensaje sigue vivo gracias a los hermanos capuchinos lo custodian y proclaman, y pareciera ser abrazado por la Encíclica Laudato Si’ del Papa Francisco.

20160709_131721

Joven del MCMC cargando la Cruz durante la peregrinación.

Esta peregrinación, enmarada en el Año de la Misericordia, ciertamente es un reflejo de nuestro peregrinar en la tierra hasta la Casa del Padre, acariciando las huellas de estos religiosos que lo dieron todo por amor al Evangelio y a sus hermanos.

IMG-20160727-WA0012

Los jóvenes del MCMC al inicio de la peregrinación.

Karla Sevilla

Para mí la caminata en conmemoración a la muerte de Alejandro e Inés fue una experiencia enriquecedora y por otro lado una oportunidad para apreciar como este suceso ha impactado a muchas personas. A pesar de que la distancia era significante para mí, el ambiente y la compañía hicieron de este primer día de caminata una experiencia agradable y amena. 

Alexandra Aguirre

A la voz de “Con Alejandro e Inés a defender la vida”, recorrimos más de 20km en los que gritando y cantando varias consignas se buscaba difundir el cuidado de la Amazonía ecuatoriana hogar de los pueblos en aislamiento voluntario como son los Tagaeri y Taromenani. Fue una experiencia que puso a prueba no solo la resistencia física de los caminantes, sino su fe y entusiasmo para completar todo el trayecto a pie con el objetivo de visibilizar la amenaza de las industrias extractivas a estos pueblos indígenas.

Patricio Cisneros

Ser partícipe de la primera etapa de la caminata por Alejandro e Inés fue una experiencia inolvidable. Siento satisfacción de haber compartido 24 kilómetros con personas entusiasmadas; caminantes que con un espíritu ecológico estaban dispuestos a defender la vida. 

Daniel Navarrete

El sábado 9 de Julio, tuve la oportunidad de participar en la caminata en conmemoración de los mártires Monseñor Alejandro Labaka y Hermana Inés Arango. 7 de la mañana empezamos desde la Iglesia de Guápulo y sin duda fue una experiencia inolvidable, ver el compromiso de las personas que asistieron me impresionó en sobremanera porque todo el camino se mantuvieron alegres, con sus cánticos y consignas, todo esto para mantener el espíritu de amor y lucha que estos mártires demostraron hacia la selva ecuatoriana. Este sentimiento no queda en simples intenciones y por el contrario con este tipo de movilizaciones se puede expandir el mensaje y hacer tangible el mensaje de paz que cada uno de los participantes quiere expresar.

(…) no pocos se inmolaron por no abandonar a los necesitados, a los pobres, a los fieles que les habían sido encomendados, sin miedo a amenazas y peligros. (Benedicto XVI, Memoria de los Testigos de la Fe de los siglos XX y XXI, 7 de abril de 2008)